Por fin tenia silencio, solo escuchaba el poco viento que había, ayer a la noche, sentada sobre mis talones, aveces sentia el ronrroñido de los gatos, o el consumir de mi cigarrillo.
Me faltaba algo, note eso.
Note que no tengo algo que deseo tener, algo que quiero, algo que interpongo en mi vida, pero el problema es que no me doy cuenta que es.
Todos se quejan, pero nadie asume. Nadie asume la responsabilidad de las secuencias, y ruedan, ruedan y ruedad sobre su eje.
Su eje rotatorio que sigue girando, lo mismo repetido miles de veces, lo mismo de siempre, siempre los mismos consejos, y verdadermanete cansa, que siempre sea lo mismo, y al ser siempre lo mismo, se convierte en rutina, y esa rutina aveces te gusta, y aveces swe te convierte en ovbseción. Como los huesos.
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