17 octubre 2010

me mirabas
con esos ojos grises
dijimos
lo dijimos
y lanzaste tu mano como de costrumbre
pero tus dedos se convertian en garras
me rasguñabas desde lo lejos
no me gustaba
entonces
te miré
me asombré
te convertias en un monstruo
te transformabas en lo que realmente eras
ibas desvaneciendo dentro de mi mente
diste la cabeza contra el volante
y en ese momento
me di cuenta de que
qué a pesar de los malentendidos
la verdad siempre ruge con fuerza
y las lágrimas que esconden tus ojos
quedaran siempre
inertes de la realidad
envueltos en esas mentiras ruidosas
que alteraban mi mente
y nunca volvimos a ser
lo que,
lo que nunca habiamos sido
culpa tuya.
Todo fue tu culpa
rechazador de inspiraciones.

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